El presidente de la República Dominicana, Leonel ernández, ayudado por su incondicional amigo, Agripino Núñez Collado han entendido como una prioridad nacional la reforma a la constitución de este país caribeño.
Para ellos, eso es tan vital que concentran grandes horas de rtabajo. Buscan el mecanismo adecuado para lograr un proyecto que permita cambiar un conjunto de predicamentos de nuestra carta magna. Tan en serio están en se proyecto que dudo que el mismo tenga marcha atrás. Pero me pregunto si esta es la prioridad de un país cuyo mandatario en seis años de gobierno no ha encontrado un camino definitivo para resolver elñ problema electrico. Más todavía en los últimos meses escandalos de proyectos que beneficiarían a funcionarios norman el accionar publico y dos de los ministros han tenido que admitir sus deficiencias en Salud y Eduacción. Pero el presidente está más interesado en su proyecto reformador que en las inmediatees, diría él, de una nación que se ve acogotada por una creciente falta de circulante y una economia deprimida para los sectores más empobrecidos.