El presidente de República Dominicana lanzó anoche un grito de esperanza. Anunció el inicio de una gran jornada nacional que busca una reforma de la ley de leyes del país caribeño. La Reforma a la constitución es el más ambicioso de los proyectos impulsado por el mandatario ahora con un congreso favorable a su pensamiento.
El primer ejecutivo de la nación sugiere definir “quién es dominicano” Fernández entiende que es erróneo separar el debate de la reforma constitucional de los restantes temas nacionales que preocupan al país.
La consulta que dejó abierta para una reforma constitucional que garantice al país desarrollo institucional, económico y social es un desafío para el y la sociedad dominicana.

Invitó al país para que le acompañe en esta jornada que bautizó como “revolución democrática” e insistió en su defensa para que la reforma sea a través de una Asamblea Revisora, como establece la Constitución vigente, después de una consulta popular.

Fernández, quien habló por hora y media en el Aula Magna de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), rechazó el criterio de aquellos que entienden inoportuno que el país se embarque en un proceso de revisión de su Constitución.

“Estamos retomando un tema que ha estado pendiente en la agenda nacional”, sostuvo Fernández, quien recordó que los distintos partidos políticos se han comprometido en sus respectivos programas de gobierno a impulsar una reforma constitucional.

Temas como el de la nacionalidad, la elección de los jueces de la Junta Central Electoral, la reforma del artículo 55, la creación del recurso de amparo y la facultad de la Suprema Corte de Justicia para decidir en torno a la inconstitucionalidad de una ley o decreto, entre otros, formaron parte de la exposición del gobernante, que habló ante un auditorio repleto, integrados por representantes de distintos sectores nacionales.

“No estamos introduciendo un elemento nuevo en el debate nacional, estamos replanteando un tema que ha estado pendiente durante mucho tiempo en el debate de la agenda del desarrollo nacional de la República Dominicana”, dijo Fernández.

El gobernante dijo que en el marco de esta reforma resulta vital para la República Dominicana definir “quien es dominicano” y en este punto sostuvo que el concepto de nacionalidad es una potestad soberana de todo Estado.

Dijo que por esto ningún Estado puede ser acusado de xenofobia, racismo o discriminación. Favoreció que se revise la figura del “jus soli” y que se mantenga la doble nacionalidad, aunque introduciendo algunas variantes que aclaren el concepto.

En cuanto a la elección de los jueces de la Junta Central Electoral, el gobernante planteó la creación de un organismo colegiado en el que ningún sector se imponga por mayoría y desde ahora se mostró de acuerdo en que “se destierre” el famoso artículo 55 de la Constitución que, pese al criterio generalizado de que otorga excesivos poderes al Presidente de la República, Fernández entiende que no es ahí donde precisamente radica el poder de un gobernante.