Este es un interesante trabajo del periódico El Nacional
Comprender lo que pasa con uno de los segmentos generadores de empleos y divisas para República Dominicana, como lo es zona franca es una de las tareas que tienen por delante decenas de empresarios y profesionales que buscan las causas del cierre de esas empresas, la pérdida de los empleos y la lenta recuperación de otras.
Grupo M, que tiene casa matriz en esta ciudad, es uno de los grupos de la industria textil más importantes de la República Dominicana. Sólo el año pasado exportó 25 millones de piezas de vestir.
Sin embargo ha atravesado uno de los momentos más difíciles y aún permanece en la batalla por sobrevivir.
En su sede central, en el Caribbean Park, miles de trabajadores convierten una extensa franja de terreno en un organizado ambiente de trabajo donde se labora para afamadas marcas de vestir. Allí conviven parte de los 11,300 trabajadores que componen el grupo. Hasta hace un año eran casi 18 mil empleados.
Fernando Capellán, presidente de ese grupo, explica la visión que tiene y el sacrificio a que se ha visto obligado para sobrevivir como un elemento importante de fuente de generación de empleos. El nos da la visión que tiene del sector, la actuación del Gobierno en el tema de la crisis de los parques de la industria textil y las expectativas actuales que hay sobre este segmento productivo nacional.
Fernando, a su juicio, ¿qué es lo que pasa en los parques industriales de zona franca de República Dominicana en la actualidad?
Como todos sabemos el país no es competitivo. El país ha perdido competitividad en los aspectos más importantes para que una industria de exportación, no importa que sea de exportación o de zona franca, pueda sobrevivir. Esos factores de competitividad son servicios, puertos, tasa de cambio, así como la entrada en vigencia del DR‑Cafta y otros aspectos importantes.
El peligro que existe hoy es que el clúster de la industria textil se pierda. ¿Cuál es ese clúster? La industria de etiquetas, las fabricas de fundas plásticas de zíper, perchas, laboratorios textiles, los pequeños talleres de metalmecánica, las empresas pequeñas que nos venden químicos y colorantes. Entonces si esas empresas les disminuyen sus ventas, por la cantidad de empresas que están cerrando, eso va a traer como consecuencia que ese clúster, que esa dinámica que existe alrededor de una empresa, que son esas otras empresas satélites, si eso se pierde, nosotros no vamos a poder operar mandando a comprar una etiqueta a Hong Kong Singapur o en Centroamérica.
Hay estadísticas diferentes entre el sector zona franca y el Gobierno respecto a la cantidad de empleos que se han perdido, ¿cuál es la realidad?
La pérdida real es que en la provincia de Santiago se han perdido 37 mil empleos, a esta fecha.
¿En qué tiempo?
En los últimos dos años. Usted ve el caso de Moca donde había diez mil y pico de empleados y ya en la próxima semana sólo quedarán trescientos y pico o cuatrocientos trabajadores laborando. La zona franca de La Vega de 15 mil y pico, está en tres mil trabajadores. O sea que es devastador. Entonces usted ve que hay muchas empresas locales que no se están dando cuenta de lo que hay, porque a la hora que la zona franca desaparezca, las importaciones, dos aspectos muy importantes, las importaciones van a subir de precio, porque nos hemos convertido en un país importador. A la hora que se vayan esos barcos vacíos las importaciones van a subir de precios, número uno y, segundo, un aspecto importante también, es que no se están dando cuenta que cuando esas oficinas de abogados voraces que existen en Santiago en contra el sector, cuando desaparezca el sector, esos mismos señores van a salir a crear las mismas situaciones que nos han creado durante años a esas empresas locales también. Entonces eso es un efecto doble que viene y que muchas empresas no se están dando cuenta. La baja que hay en cantidad de consumo local, por ejemplo las cartoneras, los aseguradores y los corredores de seguros, las oficinas de abogados que tienen igualas con las empresas, no se están dando cuenta de lo que sucede y creen que es un problema de zona franca de manera específica, y no es así. Este no es un problema sólo de las zonas francas, es un problema general.
Usted dice que va a subir el precio del flete de las importaciones, por el cierre de las naves industriales en las zonas francas...
Porque a la hora que no se despachen furgones los barcos se van vacíos y a la hora que se vayan tienen que duplicar los precios de las importaciones.
Sí hablamos de generación de empleos ¿qué cantidad de personas tiene laborando su grupo industrial?
El Grupo M tiene en la actualidad 11,300 empleados. Vamos a ver si podemos mantenerlo por mucho tiempo, estamos haciendo un esfuerzo sobrehumano para mantener esta cantidad de empleos.
¿Qué produce este grupo? ¿A qué dedica su trabajo textilero?
Nosotros produjimos el año pasado unos 125 millones de prendas de vestir para exportación. El grupo M se concentra en pantalones jeans y casual y prendas con alto valor agregado como son camisetas con bordados y con otros aditamentos para el mercado internacional y para nuestros principales clientes como son Levis, Dona Caram, Kelvin Klein, Wolmar, American Heagle, entre otros.