| Qué es eso del Reino de Dios? |
| ¡Pobres! Aunque audaces en sus pedidos no imaginaron jamás el precio que ellos tendrían. |
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| Por lo que sé y me consta, Jesús Nazareno, tu divina y humana misión en la tierra se concentró especialmente en anunciar y presentar a los hombres tu Reino.
Ahora bien, un reino implica -por lo menos para nosotros, seres humanos- felicidad, riqueza, gozos diversos en abundancia y como naturalmente no se puede dejar de pensar, un buen y regio pasar asegurado.
Frente a todo esto, más de una vez te confieso, se me cruzó por la mente una duda. Una duda muy simple por cierto, pero también más que obvia.
Entre tus numerosos amigos, ¿nunca nadie te preguntó por ventura acerca del mismo, en qué consistía concretamente ese Reino? ¿Nadie te preguntó qué clase de premios, de recompensas o bienes les ofrecías?
Tengo entendido que entre tus seguidores, ninguno pasaba por místico. Tampoco gastaban sus vidas soñando herencias espirituales. Por el contrario, eran hombres sencillos y rudos, todos trabajadores y con sus pies bien puestos sobre la tierra. En ella estaban sus intereses, sus ambiciones junto con sus amores.
Siendo esto así, quisiera saber Nazareno, ¿qué clase de magia usaste para llegar a esas mentes y convencerlos luego por lo que debían luchar y aspirar.
Mi curiosidad me lleva también a inquirir qué cara ellos pusieron cuando por vez primera te sintieron hablar de ese Reino. ¿Qué cosas te preguntaron? ¿Cuáles fueron sus reacciones?
Supongo que nada fácil habrán sido tus primeros intentos.
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servido por mirador
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