GRACIAS PEDRO
Pedro´, un lector leyó nuestro trabajo sobre los monjes cistirciense de Jarabacoa, en la República Dominicana.
Le garantizo que es un lugar bellisimo. Diria fuera de serie. Se respira paz y quienes habitan ese espacio son personas verdaderamente asombrosas. Fui una sola vez y los admiro.
Mi hijo de once años de edad quedó prendado de aquel lugar. Dios debe estar cerca de allí.
A pedro le puedo señalar que en una próxima oportunidad le podría poner las fotos en línea del lugar.
